Como el acto de tocarte con mis manos, como poseerte, tenerte. Y saber que eso no es mio ni me pertenece, pero que por tan sólo un momento se siente así. Eso, es increíble. Y que mejor representación de tener/poseer que tomándolo con las manos, haciéndole cosas, metiendole mano, explorándolo. A eso me refiero, y que mejor aún, que ese algo, que no es un objeto y se deja poseer, siente, y se le nota en la cara, se le nota en el cuerpo.
Y me tocó -elegí- la felicidad, me tocó-(elegí)- hacerte desecho antes de que tu hicieras eso conmigo. Nunca todo había sido tan “CASUAL”, los tiempos coincidieron y recobré más de la mitad de las cosas que había perdido y otras tantas que no poseía. Me siento bien, así sin vos, y así es que batallo.